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Premio Terrae a Leonor Espinosa, impulsora de la bio cultura colombiana en la cocina

Terrae reconoce este año a esta chef colombiana de mirada inquieta que ha visibilizado el inmenso valor de las tradiciones culinarias colombianas
El director general de Vocento Gastronomía Benjamín la presentaba como una de las 3 personas más importantes en los últimos años 50 años de la cocina en América Latina, posicionándola como una herramienta de expresión cultural, desarrollo sostenible y equidad social.
Después de estudiar economía y bellas artes Leo acabó trabajando como ejecutiva de publicidad, pero acabó encaminándose hacia la cocina, abriendo en 2005 el restaurante Leo de Bogotá, desde el que reivindica la vertiente popular y autóctona de los sabores colombianos, combinándolos con el arte contemporáneo y la visión antropológica de los distintos lugares del país. “Nuestra propuesta se basa en la biocultura, que une la biodiversidad con la tradición y la memoria, el patrimonio intangible. Se trata de reconectar para contar historias que pertenecen a la vida del hombre en los ecosistemas. Y más que sostenibles, lo que generamos es un impacto de cuidado de los ingredientes, y un impacto más cultural y de identidad, al potenciar cocinas regenerativas”, argumentaba.
Un perspectiva que expande dos años después con FunLeo, una fundación que dirige junto a Laura Fernández -su hija y sumiller-, en la chef recupera los secretos indígenas y las técnicas ancestrales de las comunidades étnicas de Colombia para ponerlos en valor e integrarlos en el discurso gastronómico colombiano. “Trabajamos para generar apropiación y sentido hacia lo propio. Desde que empezamos a trabajar con las comunidades amazónicas nos dimos cuenta de que además de trabajar la tradición y la memoria con los abuelos, debíamos investigar el enorme patrimonio biológico de los territorios”, explicaba.
Pionera en el uso sustentable de la biodiversidad, su trabajo ha trascendido la cocina para convertirse en un modelo de regeneración de ecosistemas y fortalecimiento de comunidades. “La riqueza de recursos en estos territorios es inimaginable, pero hay una gran migración. Debemos entender la forma de fijar la población sin tener una revolución agrícola, porque la cocina se sustenta en el alma de estos proveedores, que son el futuro para el país”, sentenciaba.